AUTOESTIMA

lunes, 13 de septiembre de 2010

ASTENIA OTOÑAL


Así como manifestamos cansancio, apatía, somnolencia e irritabilidad al inicio de la primavera, en otoño comienza el descenso de la temperatura, la lluvia y los cambios climáticos que reducen las horas de luz solar, presentándonos un día más gris que puede causar astenia otoñal.

Si bien es menos común que su versión primaveral, muchas son las personas que pueden padecer este trastorno que generalmente es leve y dura unos pocos días o semanas. Aunque debemos prestarle atención, pues un estilo de vida que acentúe los achaques puede perjudicar gravemente la salud.


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Los síntomas más comunes son el cansancio, la debilidad generalizada, somnolencia, bajo estado de ánimo, falta de concentración, apatía, irritabilidad, falta de apetito e incluso, reducción de las defensas del organismo, lo cual nos hace más propensos a infecciones.

La causa fundamental de la astenia otoñal es la reducción de las horas de luz que controla la glándula pineal, la cual segrega melatonina, hormona responsable del control biológico y las emociones. Por eso, al disminuir la luz solar, en otoño se produce un desequilibrio interno que afecta el sistema emocional.

Se le llama “síndrome” porque no se trata de una enfermedad, sino que es una respuesta del organismo o los cambios estacionales. Por lo tanto, sólo requiere de tiempo y de algunas ayudas que nosotros podemos brindarle al cuerpo para vivir el frío sin dificultades.

Entre los hábitos que no debemos olvidar para enfrentar los cambios estacionales se encuentra una dieta equilibrada con variedad de colores que garanticen la presencia de múltiples vitaminas y minerales para reducir o prevenir el cansancio y debilidad.

Por otro lado, recordemos realizar como mínimo 4 comidas diarias para cubrir las recomendaciones energéticas sin problemas. También es aconsejable no dejar de realizar actividad física, dormir lo suficiente y evitar sustancias como el tabaco, la cafeína y el alcohol, para que el cuerpo pueda seguir su ritmo, sin experimentar fatiga y somnolencia.

Realizar actividades relajantes que permitan aliviar tensiones, como puede ser caminar o correr, es otro buen recurso para superar con éxito los síntomas de la astenia y continuar con un ritmo de vida sano, ajeno a las enfermedades.

Es el momento de consumir JALEA REAL, de tomar COBRE-ORO-PLATA, o bien KALIUM PHOSPHORICUM D6, etc. En esta tarea te ayudara tu profesional de las terapias complementarias, bien formado y con experiencia. En cada caso los consejos han de ser individualizados.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

CRECER



Uno crece

cuando no hay vacio de esperanza,

ni debilitamiento de la voluntad

ni perdida de fe desde el Amor que procede

de sentirse profundamente amado por Dios.

Uno crece cuando acepta su realidad y tiene coraje para

vivirla.

Cuando acepta su destino pero tiene la voluntad

de trabajar duro para cambiarla.

Crece cuando se valora, se supera y sabe y puede dar frutos.

Uno crece ayudando – sabiendo- a su semejante.

Uno crece cuando se conoce a si mismo y le da a la vida mas de

lo que recibe.

Uno crece cuando se planta para no retroceder.

Y CRECE CUANDO CREE , ESPERA, AMA Y CONFIA EN SU CREADOR

lunes, 6 de septiembre de 2010

CONTROLA TU IRA



Todos no sentimos furiosos en algún momento. La ira es una respuesta normal del ser humano cuando se siente amenazado o frustrado. No obstante, si no se controla bien, puede convertirse en un problema y poner en peligro tu carrera, tus relaciones y todos los aspectos de tu vida.


Para controlar una ira excesiva, debes aprender a expresar tus sentimientos de manera más saludable, de modo que la ira se convierta en una reacción útil y controlada a las frustraciones cotidianas.


1. ¿Qué es un problema de ira?


La ira es un estado emocional de intensidad variable, desde una ligera irritación hasta una furia violenta. Al igual que otras emociones, se acompaña de cambios corporales, como un aumento de los niveles de adrenalina y la aceleración de los latidos del corazón.

Algunas personas son capaces de expresar su ira de forma controlada y constructiva, mientras que otras ‘explotan’ de modo agresivo e incontrolado, bien sea de inmediato o tras la acumulación de muchos sentimientos. El resultado puede ser una conducta intimidante, violenta o amedrentadora que pone en peligro a otras personas. La ira puede incluso culminar en autolesiones.

Si crees que tu ira está fuera de control y que está afectando a tus relaciones y a tu calidad de vida, puedes mejorar cambiando el modo en que controlas tu sentimientos de ira.

Intenta expresar los sentimientos de enfado con seguridad, utilizando palabras lógicas y tranquilas, en vez de recurrir a la violencia.

2. Ayúdate

Existen varias formas de controlar la ira. Debes hacer frente a tus sentimientos de ira y buscar un modo mejor de expresarte. Para algunas personas resulta útil comprender porqué se ponen tan furiosas.

3. Tranquilízate


Si sientes que te estás enfadando, no permitas que se acumule la ira hasta explotar de forma violenta. Procura respirar profundamente desde el diafragma con respiraciones largas y lentas, para que el corazón pueda latir más despacio. Mientras respiras, imagina un fuerte núcleo en tu interior. Repítete palabras como ‘tranquilo’ o ‘relájate’ mientras respiras.

Después, concédete tiempo para pensar. En caso necesario, sal de la situación y busca a alguien para hablar de ello, lo que te ayudará a calmarte. Intenta pensar de forma lógica en la causa de tu ira. Piensa si se trata de un malentendido y si realmente estás enfadado por este motivo o por otro distinto, como algún problema económico o personal.

4. Aprende a expresarte con calma


Intenta expresar los sentimientos de enfado con seguridad, utilizando palabras lógicas y tranquilas, en vez de recurrir a la violencia.

Si tienes una discusión acalorada, o temes que se produzca, recuerda lo siguiente:

  • Habla más despacio: piensa cuidadosamente lo que quieres decir.
  • Procura pensar qué hay detrás de tu ira.
  • Expresa con claridad lo que quieres y cómo puedes conseguirlo. Intenta utilizar frases como “estoy enfadado contigo porque...”
  • Escucha atentamente a la otra persona; no olvides que todo el mundo tiene derecho a tener su propia opinión.
  • Mantén la calma pese a tu enfado y al de la otra persona.
  • Quizá te sientas ofendido porque te están criticando. Procura no desconcertarte y sigue adelante.
  • Ten paciencia y formula preguntas para llegar al meollo del problema.
  • Intenta mostrarte seguro de ti mismo, en lugar de sarcástico o agresivo.



5. Comprende tu ira


Las personas enfadadas y agresivas deben asumir la responsabilidad de sus acciones; no sirve de ayuda culpar a los demás. No obstante, recordar el pasado puede ayudarte a comprender porqué te comportas con ira. Por ejemplo, si tus padres o algún familiar con influencia fueron un mal ejemplo y tendían a resolver los conflictos con agresividad, es posible que no hayas aprendido a controlar la ira de modo constructivo. Piensa en los patrones de ira que has aprendido y en cómo puedes cambiarlos.

6. Cambia tu estilo de vida


Algunos aspectos de nuestro estilo de vida pueden empeorar los sentimientos de ira. Basta con introducir unos pequeños cambios para obtener grandes beneficios:

· El ejercicio físico practicado de manera habitual te ayudará a evitar que la tensión se acumule y te permitirá alejarte un tiempo de las tensiones cotidianas.

· Los ejercicios de relajación, como el yoga y la meditación, son útiles para liberar tensión de forma sana y controlada.

· Si bebes alcohol, procura no superar el consumo diario recomendado de 2-3 unidades para las mujeres o de 3-4 para los varones. El alcohol reduce tus inhibiciones, lo que puede desencadenar una conducta violenta.

· Modifica tu entorno: busca alternativas a las situaciones que te causan estrés y déjate tiempo libre para relajarte y desconectar.

· Aprende a expresar tus sentimientos, ya sea hablando con un amigo o desahogándote de otras maneras, por ejemplo, de forma creativa a través de la pintura o la escritura.


7. Busca ayuda si tienes un problema a causa de tu ira


Algunas personas necesitan más ayuda para solucionar su problema. Los servicios profesionales podrán ayudarte a controlar mejor tu ira.

8. Ejercicios de reafirmación personal


Los ejercicios de reafirmación personal enseñan a expresar los sentimientos y las necesidades con calma y consideración, respetando a los demás. Resultan útiles cuando el problema implica una dificultad para expresar la ira de modo constructivo. Procura no elegir libros ni cursillos centrados en enseñar a las personas tímidas a utilizar su ira. Tu problema es muy distinto.

9. Asistencia psicológica


La asistencia psicológica puede ayudarte a estudiar los pensamientos y las conductas que se asocian a tu ira. Existen varios tipos de asistencia psicológica: es conveniente que digas al posible asistente que quieres aprender a controlar tu ira y que le preguntes los métodos que emplea.

10. Programa para controlar la ira


Existen programas más especializados, diseñados para personas que han tenido un episodio violento aislado o que han sido violentas en el pasado y ahora se sienten capaces de cambiar. Algunos son cursillos de un día o un fin de semana, y otros duran hasta ocho semanas.

Constan de sesiones individuales y de trabajo en grupo. En general, los participantes aprenden reglas para controlar la ira, estudian los sentimientos y aprenden a expresar su ira con seguridad y de forma sana. Consulta con tu médico de cabecera.

11. Conclusión


No puedes eliminar la ira de tu vida. Más tarde o más temprano, te encontrarás en una situación que despierte tu ira. La clave para hacerle frente es asumir la responsabilidad de tus propias reacciones y de tu conducta afrontando los sentimientos de ira con nuevos mecanismos y respuestas de control.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Terapias complementarias para la menopausia: Un enfoque homeopático.




La menopausia es una fase muy importante que representa un ajuste biológico a muchos niveles, y llega a ser muy variable en algunas mujeres. Los síntomas de la menopausia pueden afectar significativamente la calidad de vida, y en las mujeres con cáncer de mama esta fase de ajuste puede verse exacerbada y prolongada cuando se utiliza terapia antiestrogénica para combatir el cáncer.

La homeopatía es una de las medicinas complementarias y alternativas que utilizan las mujeres para aliviar los síntomas que supone esta fase de transición. El tratamiento individualizado por un homeópata se considera el patrón oro (gold standard) de la atención homeopática, y representa una intervención compleja, que implica dilucidar qué remedio homeopático es el más adecuado para una mujer que presenta síntomas entre los que se incluyen los sofocos, los problemas del sueño y del estado de ánimo, los dolores articulares y la fatiga (1).

Autor:

Thompson EA. F Alternative and complementary therapies for the menopause: A homeopathic approach. Maturitas (2010)

Link al artículo original (en inglés, requiere subscripción):

http://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0378-5122(10)00053-8


En el artículo que comentamos se describe la prestación de la atención homeopática en el Reino Unido como parte de un enfoque integrado para abordar un conjunto de síntomas difíciles de tratar. Por otra parte, se revisan los datos disponibles de estudios observacionales y ensayos clínicos aleatorizados en este contexto clínico.

Entre el 30% y el 70% de las mujeres experimenta síntomas vasomotores como los sofocos y los sudores nocturnos durante la menopausia (2), y en el 20-25% de las mujeres estos síntomas (además de la fatiga y alteraciones del ánimo) pueden persistir durante al menos 5 años. Algunos estudios confirman que los sofocos pueden llegar a comenzar a una edad más temprana, y pueden ocurrir con mayor frecuencia e intensidad en comparación con los sofocos asociados a la menopausia normal (3).

El control alopático de los síntomas menopáusicos se basa en el tratamiento hormonal, pero existen también otros tratamientos no hormonales, así como las terapias complementarias, que suponen una alternativa dados los efectos secundarios (4). La homeopatía ha estado disponible en el Reino Unido desde 1948 como parte del programa de salud proporcionado por la Seguridad Social británica (National Health Service; NHS). Así, el NHS es un marco sanitario basado en un enfoque integrado, que ofrece una gama de opciones de tratamiento convencionales y complementarias.

Historia de un caso clínico real

DG acudió a la consulta en octubre de 2007, a la edad de 54 años. Había sido diagnosticada en 1989 de carcinoma ductal in situ de la mama derecha cuando se sometió a una mastectomía con reconstrucción. En 1997 se sometió a una histerectomía total y salpingooforectomía bilateral, tras la cual desarrolló sofocos severos y fatiga. Se le prescribió THS (terapia hormonal sustitutiva), pero posteriormente se encontró otra lesión en la mama izquierda y se le extirpó un carcinoma ductal de grado 1 sin afectación de ganglios linfáticos. DG era muy reacia a dejar la THS. En el momento de la visita, la paciente presentaba importantes sudores nocturnos que le provocaban fatiga. Por lo que respecta a los sofocos, ella los describía de la siguiente forma: “No son muy agradables, son principalmente por la noche, es como ir a la cama con una manta eléctrica toda la noche…. me ruborizo por completo, me pongo toda colorada, no me siento cómoda, es como una sensación de ahogo…”. La paciente tenía la impresión de que los demás se daban cuenta cuando ella se ponía colorada, y los sofocos mermaban de forma significativa su propia autoestima. Por otra parte, ella se autodefinía como una persona ansiosa e insegura (“tardé mucho tiempo en aprender a conducir… cuando me equivoco, todo el mundo me mira… siempre tengo miedo de hacer las cosas mal”). Cuando se le preguntó “¿Qué se siente cuando todo el mundo te está mirando?”, ella contestó "Pierdo la confianza, me ruborizo todavía más y empiezo a sudar, pienso que todos se dan cuenta”. DG es la segunda de 5 hermanos. “Mi hermana mayor siempre lo hacía todo bien era muy inteligente”.

La prescripción inicial fue Natrum carbonicum 200c, tres dosis con 12 horas de diferencia entre ellas. En la revisión a las 6 semanas, la paciente comentó "me siento avergonzada, pero han empezado a destaparse multitud de cosas… ya no me ahogo tanto por la noche, no es tan malo, aunque aún lo paso mal por las noches…”. Así que con Natrum carbonicum hubo ciertos cambios iniciales y el trébol rojo parece haber ayudado un poco. Por lo tanto, se decidió cambiar a Calcarea Silicata 200c, tres dosis espaciadas 12 h. Al no producirse cambios en las semanas posteriores, se prescribió Calcarea Sulphurica 200c. Al cabo de unos días, la paciente llamó por teléfono para decir que el remedio había sido un éxito y que se sentía mucho mejor. Al cabo de unos meses, en junio de 2008, vino a una revisión. Los sofocos se habían reducido de forma importante, así como la fatiga. La confianza había mejorado también, y se propuso repetir la Calcarea Sulphurica, tres dosis espaciadas 12 h, cuando fuera necesario.

La Calcarea Sulphurica (el elemento mineral del azufre) es un remedio de uso frecuente en el climaterio, ya que se asocia con calor corporal, particularmente en los pies, que conduce a destaparse por la noche. Uno de los síntomas guía de Calcarea Sulphurica es "creencia errónea de ser rechazado y criticado por los demás". Por otra parte, a un nivel más profundo, el azufre representa el punto en el desarrollo del yo en que el individuo necesita que se le reconozca y se le acepte. El elemento Calcarea permite que disminuya la timidez y el miedo al fracaso.

En ocasiones la elección de un remedio se realiza a través del conocimiento de la materia médica, como es el caso anterior, o bien través de consejos que podríamos obtener a través del repertorio, como comentamos a continuación. La elección de los síntomas que constituyen el núcleo de la persona y el encontrar los remedios pertinentes es el componente crucial de la homeopatía, y se realiza con ayuda del Repertorio y de la Materia Médica. Ambos están ahora disponibles como software informático.

Por lo que respecta a los posibles efectos secundarios o problemas causados por los remedios homeopáticos, el retraso en el diagnóstico ha sido citado como un daño potencial de la homeopatía (5), pero en un marco integrador como el que hemos comentado anteriormente, esto no debiera suponer ningún problema, ya que los pacientes tendrían acceso a profesionales de diferentes orientaciones y recibirían una evaluación por un medico alopático para confirmar el diagnóstico. Por otra parte, la mayoría de los efectos secundarios del tratamiento homeopático son transitorios y no se consideran verdaderos efectos adversos (6). La denominada agravación homeopática de los síntomas se define como un empeoramiento de los síntomas que produce poco después de tomar el remedio. Dicho empeoramiento suele venir acompañado de una mejoría a nivel más global de los síntomas, o al menos de una vuelta al estado previo antes del agravamiento.

Aunque las revisiones sistemáticas disponibles reflejan la creencia predominante de que los mecanismos en los que se sustenta la homeopatía no son plausibles, la mayoría de las revisiones llevadas a cabo muestran que la homeopatía posee una eficacia superior a los efectos del placebo. Existen, de hecho, algunos estudios realizados con una metodología sólida (ver referencias 7, 8, 9 y 10) que han obtenido resultados positivos a favor de la homeopatía.

REFERENCIAS

  1. E. Daly, A. Gray, D. Barlow, K. McPherson, M. Roche and M. Vessey, Measuring the impact of menopausal symptoms on quality of life, BMJ 307 (October (6908)) (1993), pp. 836–840
  2. Management of the Menopause, The handbook of the British menopause society, BMS Publications Ltd. (2008).
  3. P.A. Canney and M.Q. Hatton, The prevalence of menopausal symptoms in patients treated for breast cancer, Clin Oncol (R Coll Radiol) 6 (5) (1994), pp. 297–299
  4. H. Roberts, Managing the menopause, BMJ 334 (April (7596)) (2007), pp. 736–741.
  5. K.J. Thomas, P. Coleman and J.P. Nicholl, Trends in access to complementary or alternative medicines via primary care in England: 1995–2001 results from a follow-up national survey, Fam Pract 20 (October (5)) (2003), pp. 575–577
  6. M. Kupferer, S.L. Dormire and H. Becker, Complementary and alternative medicine use for vasomotor symptoms among women who have discontinued hormone therapy, J Obstet Gynecol Neonatal Nurs 38 (January (1)) (2009), pp. 50–59.
  7. Kleijnen, P. Knipschild and R.G. ter, Clinical trials of homoeopathy, BMJ 302 (February (6772)) (1991), pp. 316–323.
  8. Linde, M. Scholz, G. Ramirez, N. Clausius, D. Melchart and W.B. Jonas, Impact of study quality on outcome in placebo-controlled trials of homeopathy, J Clin Epidemiol 52 (July (7)) (1999), pp. 631–636.
  9. A. Shang, K. Huwiler-Muntener and L. Nartey et al., Are the clinical effects of homoeopathy placebo effects? Comparative study of placebo-controlled trials of homoeopathy and allopathy, Lancet 366 (August (9487)) (2005), pp. 726–732
  10. R. Ludtke and A.L. Rutten, The conclusions on the effectiveness of homeopathy highly depend on the set of analyzed trials, J Clin Epidemiol 61 (December (12)) (2008), pp. 1197–1204

SAL DE SCHULLER Nº 7: MAGNESIUM PHOSPHORICUM

Magnesium phosp.

Descripción

“La sal del dolor”. Elimina rápidamente calambres y espasmos musculares.

El Magnesium phosphoricum o fosfato de magnesio participa en la formación de huesos, músculos y nervios, tienen la capacidad de disminuir los impulsos nerviosos que conducen a los músculos.

Esta sal es el remedio bioquímico que alivia los calambres y dolores, puesto que disminuye la actividad en los nervios y músculos, tal y cómo hacen las sales naturales de nuestro organismo. La falta de magnesio agrava los calambres y cólicos. El fósforo es esencial en la producción de energía celular.

Es adecuada para:

Ataques de tos, calambres en las piernas, estómago, los vasos sanguíneos (como la migraña), la menstruación dolorosa, los dolores de dientes y de estómago de los niños, asma, espasmos musculares, cólicos, insomnio, sobreexcitación, agitación, pánico escénico, ansiedad derivada de los exámenes y agitación nerviosa. Además reduce los dolores reumáticos.

Ayuda también al tratamiento clínico de dolores graves, calambres, dolor de riñón y vesícula biliar.

Su uso debe ser aconsejado por un profesional competente de dilatada experiencia.