AUTOESTIMA

lunes, 15 de noviembre de 2010

EQUINACEA Y PROPOLEO PARA NIÑOS


Los niños cada vez utilizan más las plantas medicinales para tratar problemas respiratorios, según los expertos reunidos en el VII Congreso Internacional de Fitoterapia y técnicas afines Ciudad de Oviedo, organizado por la Sociedad Asturiana de Fitoterapia (SAF) en el Colegio de Médicos de Asturias, y que en esta edición se dedica a la Pediatría.
Los preparados naturales más utilizados para combatir las afecciones respiratorias infantiles son la equinácea y el própolis. “Diversos ensayos clínicos en niños justifican el empleo de la Equinácea por sus propiedades inmunoestimulantes en infecciones respiratorias recurrentes, resfriado común e infecciones del tracto respiratorio superior. En cuanto al própolis, un producto elaborado por las abejas, cuenta con actividad inmunoestimulante, antiséptica, antiviral y antiinflamatoria, entre otras. Se considera prácticamente carente de efectos adversos, por lo que puede recomendarse en niños a partir de 3 años. Otra especie recomendada en niños es el Llantén, el cual ha demostrado su eficacia en infecciones de vías aéreas del respiratorio superior. Dotado de actividad antiinflamatoria, demulcente, bacteriostática y antiespasmódica, el llantén se recomienda en el tratamiento de tos irritativa, catarro común, bronquitis, etc”, señala Mª Emilia Carretero, profesora de Farmacología de la Universidad Complutense que participa en el congreso.

Por su parte el doctor Ignacio Bachiller, presidente de la SAF afirma que “Hay una tendencia creciente de los padres a optar por preparados farmacéuticos de plantas medicinales como primera elección, sobre todo en afecciones respiratorias, ya que quieren un tratamiento que sea seguro y a la vez eficaz“. De la misma opinión es el doctor Pedro Riera, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo: “Es un hecho evidente la demanda social por este tipo de terapias bien como terapia única o como complementaria, como el que cada vez sean más los padres que optan por este tipo de tratamientos para sus hijos”.
Esta tendencia es aún más acusada en países de nuestro entorno, según l Mª Emilia Carretero, “Entre los desarrollados, Alemania y Estados Unidos, son algunos de los de mayor consumo en niños y adolescentes. Recientemente se ha publicado un trabajo en Alemania que recoge que el 85% de los padres administraron a sus hijos uno o más de un producto a base de plantas”,


El polen es el producto de secreción de los órganos masculinos de las plantas, cuya función es fecundar los órganos femeninos. Por tal motivo, en su composición, se encuentran elementos indispensables para la vida.

Entre ellos, se destaca su alto contenido en proteínas, vitaminas y hormonas que favorecen el crecimiento. Además, el polen posee hidratos de carbono, lípidos complejos, diastasas y oligoelementos.

Los beneficios del polen derivan de sus propiedades depurativas, energizantes y revitalizantes. Estimula el apetito, eleva la capacidad de trabajo y baja la tensión arterial. Los efectos del consumo de polen se comienzan a notar a los pocos días, aumentando la resistencia a la fatiga y la capacidad intelectual.

Tomar polen es bueno para la anemia, ya que favorece la producción de glóbulos rojos, también ayuda a la cicatrización, por lo que está indicado en caso de úlceras. Además, es ideal para recuperar la vitalidad, razón por la cual se recomienda su consumo a personas débiles, convalecientes, estresadas, de edad avanzada y mujeres embarazadas. En los niños, el polen favorece el crecimiento.

Entre otras propiedades medicinales, el polen es útil para evitar la prostatitis. Por otra parte, hipertensión, várices, problemas intestinales y hepáticos, asma bronquial, eczemas, diabetes, trastornos visuales, estados de ansiedad, irritabilidad y nerviosismo, entre otros trastornos, también se benefician con el consumo de polen.

El polen sólo está contraindicado en personas alérgicas. La dosis de polen recomendada para adultos es de una cucharada al día, que podrás mezclar con las comidas, si te desagrada su sabor.

martes, 9 de noviembre de 2010

PREVENIR EL CANCER DE COLON



El cáncer de colón o colorrectal es un cáncer que se desarrolla en el colon, recto y apéndice. Este cáncer es el tercer cáncer más letal de los Estados Unidos, y en Costa Rica tuvo el sexto lugar por tumores malignos para los hombres, y el cuarto, en el caso de las mujeres, entre 1998 y el 2000.

La dieta ha sido identificada como el factor de riesgo más importante para este tipo de cáncer, por lo este artículo tiene la intención de guiarlo a usted a mejorar sus hábitos alimenticios y prevenir este cáncer.

Hay varios factores que aumentan el riesgo de que una persona sufra de cáncer de colón. Estos son:

  • Edad: el riesgo aumenta con la edad (entre los 60 y 70 años).
  • Sexo: es más común en mujeres que en hombres.
  • Polipos: el 70% de los cánceres se desarrollan a partir de polipos adenomatosos.
  • Historia de cáncer: Si la persona fue diagnosticada con cáncer anteriormente, tiene doble riesgo de tener cáncer de colón.
  • Herencia: 5% de los cánceres se dan por herencia.
  • Colitis ulcerosa o Enfermedad de Crohn: 30% de probabilidad a partir de los 25 años.
  • Tabaquismo: Las mujeres tienen un 40% de mortalidad por cáncer de colón si fuman y los hombres de un 30%.
  • Actividad física: las personas físicamente activas tienen menor riesgo. Las personas con sobrepeso y obesidad tienen mayor riesgo.
  • Consumo de alcohol: personas que consumen mucho alcohol tienen mayor riesgo.
  • Bajo contenido corporal de selenio.
    • Fuentes de selenio: pescado, mariscos, carnes rojas, granos, huevo, pollo, ajo, germen trigo, panes y cereales enriquecidos.

Nutrición y cáncer de colón

Varios estudios han encontrado que la disminución de apoptosis (o muerte celular) es un factor importante en el desarrollo de cáncer de colón. La proteína Bak y Bax, localizadas en el colón, son promotores de la apoptosis.

Varios estudios epidemiológicos y experimentales han demostrado que la ingesta de una dieta rica en fibra disminuye la incidencia y mortalidad de cáncer de colón. Estudios in vitro han demostrado que el ácido butírico o butirato, un ácido graso de cadena corta derivado de la fermentación de la fibra dietética en el colon, estimula la apoptosis y por ende elimina las células cancerígenas y evita las mutaciones que conllevan a la aparición de cáncer colorrectal.

La dieta tiene un factor predominante en la prevención de cáncer colorrectal. Varios estudios han demostrado que un consumo excesivo de carne roja (en especial las marinadas, preparadas y enlatadas) y grasas saturadas aumenta el riesgo de cáncer colorrectal. Asimismo un consumo de frutas y vegetales protege contra el cáncer, ya que son alimentos con alto poder antioxidante.

En los últimos años se ha debatido si la fibra juega o no un papel fundamental en la prevención de este cáncer. Si hemos escuchado o sentido que el aumentar la fibra en nuestra dieta diaria nos ayuda a mejorar la digestión, previene el estreñimiento, disminuye síntomas de colitis y gastritis, entre otros. La fibra tiene muchos beneficios para la salud, ya que además ayuda a controlar la glicemia, disminuye el colesterol malo y brinda saciedad, por lo que ayuda a controlar o a disminuir el peso corporal.

La fibra dietética protege contra el cáncer de colón porque aumenta el volumen fecal, reduce el pH luminal y tránsito fecal, y por ende diluye las toxinas y compuestos cancerígenos, previniendo que tengan contacto con el epitelio intestinal. Entre mayor sean los niveles de butirato en el colón, mayor muerte celular y menor cantidad de compuestos cancerígenos. El butirato también puede inducir apoptosis modulando la expresión genética de varias células.

¿Cómo aumentar la fibra en la dieta?

Se recomienda consumir 25 gramos de fibra al día. Esto serían:

  • ¾ taza de cereal “bran flakes” (5 gramos de fibra)
  • 1 pera (5 gramos de fibra)
  • ½ taza de frijoles negros (7.5 gramos de fibra)
  • 1 taza de brócoli o vainicas (5 gramos de fibra)
  • 2 tajadas de pan integral (1.9 gramos de fibra cada una)

Recomendaciones

  1. Consuma 5 porciones de frutas y/o vegetales al día (con cáscara preferiblemente).
  2. Prefiera el consumo de frutas y vegetales en vez de jugos.
  3. Consuma de 1-2 porciones de leguminosas (fríjoles, garbanzos, lentejas) al día; puede reemplazarlas por carnes.
  4. Consuma arroz y cereales integrales en vez de blancos (pan integral, pasta integral, cereales de desayuno altos en fibra, avena, tortillas de maíz, barra de granola, etc.)
  5. Consuma 1 porción de almendras o nueces (6 unidades), palomitas reducidas en grasa o 1 fruta durante las meriendas.
  6. Adicione una cucharada de linaza, salvado de trigo o avena, afrecho a las frutas y yogurt en la mañana.
  7. Los lácteos y las carnes no son fuente de FIBRA. Las únicas fuentes de fibra son: frutas, vegetales y cereales enteros.
  8. Al aumentar el consumo de FIBRA, aumente el consumo de AGUA, para que la fibra puede ejercer su función en el intestino.
  9. Disminuya el consumo de carnes rojas (bistec de res, carne molida, carne mechada) – máximo 3 veces por semana. Prefiera carnes blancas y pescados.
  10. Realice por lo menos 30 minutos de actividad física todos los días. Debe hacer mínimo 150 minutos a la semana.
  11. Tenga un estilo de vida saludable, evitando vicios.

lunes, 8 de noviembre de 2010

EL JENGIBRE

El jengibre puede resultar conocido para muchas personas, aunque la mayoría no sepan a ciencia cierta si sirve como condimento en sí o forma parte de algunas salsas y aderezos. Se trata de un alimento muy apreciado desde hace miles de años en la gastronomía de los países orientales que también es empleado por sus propiedades medicinales.



Esta hierba se cultiva en numerosas áreas de India, China y en casi todas las regiones tropicales de América y del continente africano. El jengibre es una atractiva planta con pequeñas flores amarillas y violetas que recuerdan a los lirios. Se usa como especia su raíz gruesa, la parte esencial de la planta, que se conoce con el nombre de rizoma, que es el que proporciona a los alimentos a los que se añade un sabor dulce e intensamente aromático, por lo que se emplea en numerosas preparaciones. Contiene una sustancia llamada gingerol, el responsable del sabor picante de este condimento.

Buenas digestiones

El jengibre se ha empleado durante muchos años con fines curativos gracias a sus componentes. Según indican los tratados de medicina tradicional china y ayurvédica india, resulta un buen tratamiento para combatir las malas digestiones que se acompañan de náuseas y vómitos. También ayuda a eliminar los gases y a mitigar los mareos.

La ingesta de jengibre se asocia a una reducción significativa de los niveles de triglicéridos y colesterol

Una fórmula excepcional para quienes sufren problemas digestivos es tomar una infusión de jengibre. Es sencillo y consiste en trocear una parte de rizoma y pulverizarlo. Se añade una cucharada sopera por cada taza de agua y se deja hervir entre tres y cinco minutos. La planta de jengibre también se emplea en afecciones respiratorias y actúa como laxante.

Potencial efecto hipocolesterolemiante

El jengibre y la cúrcuma, otro reconocido condimento, se han asociado en diversos estudios -la mayoría realizados en laboratorio- a una disminución del colesterol LDL (colesterol perjudicial) en sangre. En humanos, la investigación más reciente para comprobar el efecto hipocolesterolemiante es un estudio, doble ciego y controlado con placebo, llevado a cabo desde el Departamento de Farmacología de la Babol University of Medical Sciences, en Irán.

Se dividió a los pacientes con hiperlipidemias en dos grupos; los 45 pacientes del grupo de tratamiento recibieron cada día cápsulas de jengibre (tres gramos en total divididos en tres dosis) y los 40 pacientes del grupo placebo recibieron cápsulas de lactosa (tres gramos divididos en tres dosis), y siguieron el tratamiento ambos grupos durante 45 días.

Los investigadores comprobaron cómo el grupo que recibió el jengibre redujo de manera significativa los niveles de triglicéridos, colesterol y lipoproteínas de baja densidad (LDL). Los expertos, no obstante, aseguran que son necesarios más estudios que corroboren y reafirmen el potencial efecto hipocolesterolemiante del jengibre.

Dulce, picante y con toque amargo

El jengibre se adapta a muchas elaboraciones, tanto dulces como saladas. Como condimento se emplea en salsas, como la de soja o el curry, sopas y cremas, carnes, aves como las alitas de pollo con jengibre, pescados y derivados como el sushi, mariscos y hortalizas. También se utiliza para aromatizar postres de fruta, sobre todo manzanas y plátanos asados, así como para elaborar repostería (pasteles, tartas, galletas, bizcochos o panes dulces).

A la hora de añadir el jengibre es importante hacerlo en su justa medida, debido al intenso sabor y aroma que desprende. Conviene ir probando hasta lograr el punto deseado, ya que su sabor es muy fuerte, algo picante y muy aromático. Esta especia tiene como particularidad que según se cocina se torna agradable y pierde su sabor picante, pero nunca se desvanece su aroma.

FORMAS DE PRESENTACIÓN

El jengibre se puede adquirir fresco, seco, en conserva, confitado y hasta recubierto de chocolate y puede estar en distintos formatos; molido, cristalizado, cortado en lonchas o en palitos. El rizoma fresco de la planta se conserva bien en el frigorífico durante tres semanas sin pelar hasta el momento en el que se vaya a consumir. Para mejorar su conservación se puede mantener congelado durante meses.

El jengibre seco se conserva durante más tiempo que el fresco, sin embargo, con el tiempo puede ir perdiendo algo de olor y de sabor. Para que conserve sus propiedades medicinales y organolépticas -olor, aroma, sabor-, se ha de guardar en recipientes herméticos y almacenar en un lugar fresco y seco. La forma de presentación más utilizada es la del jengibre molido a partir del rizoma seco. También se puede encontrar el jengibre cristalizado, que son los trozos de rizoma seco, escarchados y recubiertos de azúcar.

Otra forma de adquirir el jengibre es en conserva, y recibe el nombre de tronco de jengibre. Los rizomas frescos están macerados en almíbar y se suelen conservar en tarros de cerámica a temperatura ambiente hasta abrir el envase. También se puede encontrar jengibre en infusiones, como aceite esencial o en cápsulas.

viernes, 5 de noviembre de 2010

DIETA BASADA EN EL GRUPO SANGUINEO



Algunas estrategias dietéticas para perder peso centran su eficacia en las particularidades de la sangre, aunque carecen de aval científico


La dieta del grupo sanguíneo es un método que se apoya en supuestas propiedades adelgazantes y de promoción de la salud. Es un sistema del que se empezó a hablar a mediados de la década de los años cincuenta del siglo XX. En un principio, la incertidumbre sobre algunas cuestiones metabólicas difíciles de comprobar entonces facilitaron su auge. Sin embargo, hoy en día, no hay tales evidencias. Mediante la restricción de determinados alimentos y en función del grupo sanguíneo, se promueve el seguimiento de un sistema no sólo ineficaz, sino que además puede acarrear problemas de salud al aumentar el riesgo de no cubrir el aporte de nutrientes esenciales.

  • Autor: Por JUAN REVENGA

- Imagen: Kathleen Franklin -

Los primeros descubrimientos que pusieron en evidencia las diferencias interindividuales entre los distintos tipos de sangre se realizaron a principios de siglo XX. Hacia 1901, Karl Landsteiner descubrió el sistema denominado AB0 (a-b-cero), que clasifica la sangre en cuatro serotipos básicos: A, B, AB y 0 (cero), en función de la presencia individual (grupos A y B) o doble (grupo AB) de dos tipos de proteínas en las membranas de los glóbulos rojos, o bien su total ausencia (grupo 0).

Estas premisas han servido como punto de partida para establecer vínculos, sin ningún rigor científico, entre qué se ha de comer o se ha de evitar comer en virtud del grupo sanguíneo de cada persona. Siempre según los defensores de estas teorías, de no seguir las recomendaciones (elegir y rechazar los alimentos que en cada caso correspondan), la salud puede quedar afectada. El sistema atribuye distintas morfologías y características del aparato digestivo en función de la sangre, una cuestión que, de alguna forma, pretende redundar en los efectos que tendrían distintos patrones alimentarios entre los diversos individuos.

Límites en el consumo de alimentos y de ejercicio

El método va más allá de las recomendaciones dietéticas e incide en la diferente necesidad de practicar una determinada actividad física

El sistema indica, de forma errónea, que las personas con un grupo sanguíneo A deberían seguir un patrón alimentario basado en los vegetales. Así se beneficiarían al máximo si consumen los alimentos de la forma menos manipulada y transformada posible, sobre todo, a partir de productos ecológicos. Las del grupo B, sin embargo, experimentarían una especial ganancia de peso al consumir maíz, tomate, trigo, lentejas, cacahuetes o pollo, que se consideran tóxicos para su condición y, en su lugar, se proponen otros alimentos. A las personas con el grupo AB se les recomienda evitar los ahumados, la cafeína o el alcohol y optar por alimentos de origen marino, el tofu, los lácteos y los vegetales de hoja verde.

Por último, la alimentación de las personas del grupo 0 debería basarse en los alimentos de origen animal. En cambio, los ricos en hidratos de carbono serían perjudiciales en sumo grado. Algunos de los beneficios en el seguimiento de la dieta del grupo sanguíneo se pueden constatar, de nuevo según los propios promotores, en pérdida de peso, reducción del nivel de estrés, mejora del sistema inmunitario o de la sensación de fatiga, mayor claridad mental o aumento de la movilidad de las articulaciones. Pero el método va más allá de las recomendaciones dietéticas y también incide en la diferente necesidad de practicar una determinada actividad física, en lugar de otra, en función del grupo sanguíneo de cada persona. Se defienden teorías como que el ejercicio extenuante está indicado para quienes tienen grupo 0, el yoga para los del tipo A, mientras que los ejercicios aeróbicos son más apropiados para los grupos B y AB.

Sin el respaldo de las autoridades sanitarias

Los preceptos de la dieta del grupo sanguíneo defienden, además, una relación estrecha con el supuesto origen de cada uno de los grupos y la evolución del ser humano y caracterizan hitos concretos en su desarrollo evolutivo. De este modo, el grupo 0 se considera "ancestral" o primero, a partir del cual evolucionó el resto. Si bien el cero sería el cazador-luchador, al A le correspondería ser el recolector-agricultor, al B el ganadero y el AB sería una mezcla de los dos anteriores, una teoría que no comparte en absoluto la comunidad científica y, mucho menos, las distintas incidencias de enfermedades que, también según este método, caracterizarían a cada grupo.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) informa en su página web sobre las dietas milagro. La del grupo sanguíneo es una de ellas, de la que podrían derivarse importantes trastornos para la salud mientras se lleva a la práctica. En un informe sobre estas dietas realizado en 2007 por el comité científico de la AESAN, constituido por sociedades científicas de reconocido prestigio y por grupos de profesionales sanitarios, (la Organización Médica Colegial, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición y la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética) se afirma que "no existe una relación comprobada desde el punto de vista científico entre el tipo de sangre y la utilización de tejido graso. La prohibición de alimentos hace que la dieta esté asociada con sensaciones de hambre y sufrimiento, e induce a la pérdida de masa libre de grasa, en vez de masa grasa".

De igual forma, la información que aporta sobre estas dietas el portal de Internet Medline, un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU., está siempre relacionada en el marco de las dietas de moda, tal y como afirma la Asociación Americana de Médicos de Familia. Estas modas son perecederas, de ahí que en ocasiones se presenten como estrategias novedosas cuando se ha dejado de hablar de ellas durante un tiempo y vuelvan a saltar a la palestra unos años después.

La tarea de encontrar información sobre este sistema en los buscadores de Internet especializados en cuestiones científicas (Pubmed, Cochrane, etc.) es infructuosa, a pesar de que los principios de las dietas asociadas al grupo sanguíneo no son nuevos, ya que se remontan a los años cincuenta del siglo XX.

UN SISTEMA MILAGROSO ACTUALIZADO

En concordancia con el avance del tiempo y de los descubrimientos científicos, los preceptos de la dieta del grupo sanguíneo se han remodelado y ahora se invita a sus potenciales seguidores a hacerse un análisis genético diagnóstico (previo pago), cuando años atrás era suficiente con conocer el grupo sanguíneo. El fundamento científico que este nuevo análisis tiene para recomendar y excluir alimentos es nulo. A pesar de que la cuestión genética es una variable novedosa, es un estilo dietético más entre las dietas milagro.

Carece de una base sólida que garantice el éxito y le persigue siempre la posibilidad añadida de aumentar el riesgo de padecer contraindicaciones en el seguimiento de un sistema que limita el consumo de alimentos básicos o de grupos de alimentos enteros. Además, cumple con ocho de los nueve puntos característicos generales que, con frecuencia, tienen los distintos sistemas adelgazantes poco o nada rigurosos, incluido el de poner a disposición de los usuarios un inmenso catálogo de complementos alimenticios caros e ineficaces pero, eso sí, exclusivos del sistema.

martes, 2 de noviembre de 2010

PROPIEDADES DEL MIJO DEL SOL

El mijo es uno de los cereales que destacan por su aporte de nutrientes como el hierro y el magnesio a la vez que tiene propiedades remineralizantes.

Usar el mijo es muy fácil, pues tiene los mismos usos que el resto de granos integrales. Es una excelente alternativa a la pasta o el arroz. Su sabor, neutro, suave y lleno de matices, recuerda un poco a la mantequilla, por lo que es apropiado para cocinar junto a otros ingredientes de gustos más intensos en una gran variedad de platos.

Al tostar el mijo ligeramente en la sartén se percibe un ligero aroma a nueces. Es sólo un anticipo de las posibilidades que ofrece el grano, entre las que también destacan los panes de textura densa, como los que se hacen en Asia y en el norte de África.

Debido a que el mijo es uno de los cereales más energéticos que existen, es una buena idea incluirlo en el muesli del desayuno o en uno de los platos del mediodía, especialmente durante el invierno. En primavera y verano puede degustarse acompañando refrescantes ensaladas.

En las tiendas de dietética puede adquirirse cualquiera de sus muchas variedades comestiblesdel mijo. Para utilizarlo en la cocina hay que fijarse en tres tipos de mijo: el blanco, el negro y el dorado, que ofrece el mejor sabor.

Propiedades del mijo

  • Indicado en caso de anemia ferropénica, calambres musculares y embarazo.
  • El mijo es uno de los cereales que más hierro y magnesio aportan. Por eso se recomienda en casos de debilidad física o psíquica.
  • Resulta un excelente remedio para fortalecer la piel, el cabello, las uñas y los dientes.

Información nutricional del mijo (por 60 g.)

  • 212 calorías.
  • 41 g. de hidratos de carbono.
  • 6 g. de proteínas.
  • 2 g. de grasa.
  • 41 % de la necesidad diaria de hierro y 29 %del magnesio.
  • El mijo es un cereal con un bajo contenido en vitamina B3 lo que le ha costado una mala fama exagerada, pero no es un problema si la dieta no se basa exclusivamente en este cereal, algo que actualmente no ocurre (en Europa se consumía diariamente antes de que aparecieran el maíz y la patata)
  • En cambio, su contenido en vitaminas B1, B2 y B9 triplica al de otros cereales, por lo que es muy apropiado para regenerar el sistema nervioso y para las mujeres embarazas o en periodo de lactancia.

¿Sabías que el mijo...?

Es un cereal muy utilizado en África, sobre todo en forma de pan.
Es muy denso con lo cual va muy bien cocinarlo a partes iguales con la quinoa o el Cous-cous.