AUTOESTIMA
miércoles, 29 de diciembre de 2010
CASTAÑAS
• Las castañas en general son astringentes. |
ALMENDRAS, BENEFICIOS Y PROPIEDADES

Las propiedades más conocidas de las almendras son:
• Poseen un elevado contenido en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico).
• Contienen cantidades significativas de vitamina E (24 mg).
• Son muy energéticas y una buena fuente de fibra.
• Son una de las fuentes no animales más ricas en Calcio.
• Ayudan a disminuir el Colesterol.
Información nutricional de las almendras (por cada 100 grs):
• 20 grs de proteínas.
• 54 grs de grasas.
• 4 grs de hidratos de carbono.
• 14 grs de fibra.
• Calorías: 612.
• Vitaminas E (24 mg) y Ac. Fólico.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
LA CURCUMA

La cúrcuma (Curcuma longa) es un rizoma amarillento originario de la India y del Sudeste asiático.
Tradicionalmente se ha utilizado durante cientos de años como especia, como colorante y como sustancia natural en la medicina ayurvédica, utilizándose en casos de inflamación, en curación de heridas y en desórdenes digestivos.
En los últimos años se ha publicado una gran cantidad de literatura científica sobre la cúrcuma, y su popularidad entre los profesionales se ha incrementado de forma muy significativa. A continuación mostramos una breve revisión de algunos de sus efectos corporales más sorprendentes.
Usos modernos de la cúrcuma
Hay más de 1.500 referencias acerca de los efectos biológicos de la cúrcuma en la Fitoterapia moderna. Muchos de los efectos se relacionan con su compuesto de mayor actividad biológica, la curcumina.
Efectos antiinflamatorios de la cúrcuma
Los primeros estudios de sus efectos antiinflamatorios se investigaron a principios de los años 70, relacionándose muchos de los efectos característicos de la cúrcuma y de la curcumina con su capacidad de reducción de la inflamación. Especialmente se ha documentado que la cúrcuma disminuye la cantidad de compuestos inflamatorios como lipooxigenasa, factor nuclear kappa B (NF-kB), óxido nítrico, ciclooxigenasa-2 (COX-2), factor de necrosis tumoral (TNF-α), prostaglandina 2 (PGE2) e interleukina-1 (IL-1).
Efectos sobre las articulaciones
Los efectos de la cúrcuma sobre la salud articular se relacionan con sus potentes efectos antiinflamatorios. Se observaron por primera vez en 1980 y numerosos estudios han profundizado en la investigación de esta acción. Un estudio de la Universidad de Arizona publicado en 2006 demostró que un extracto de cúrcuma inhibía la inflamación y la destrucción articular.
Efectos sobre el aparato digestivo de la cúrcuma
De nuevo, muchos de los efectos de la cúrcuma sobre el aparato digestivo se vincular a su actividad antiinflamatoria. Un estudio de la Universidad de Reading en 2004 demostró su capacidad de reducción del dolor/molestias y de otros síntomas asociados con el Síndrome de Intestino irritable. Otro estudio llevado a cabo en China ha descubierto que el uso de cúrcuma en colitis reducía las úlceras y las hacía más superficiales; mejoraba la recuperación de peso corporal; mejoraba los niveles de compuestos antiinflamatorios y disminuía la expresión de compuestos pro-inflamatorios. Un estudio a doble ciego controlado por placebo ha confirmado que la curcumina es una sustancia segura y prometedora para la colitis ulcerosa.
La curcumina también se ha utilizado en el tratamiento de la dispepsia, un síntoma frecuente de enfermedad de la vesícula biliar. También se cree que es colerética, incrementando la producción y el flujo de bilis.
Otros efectos de la cúrcuma
Hay evidencias que indican que la cúrcuma presenta una potente actividad antioxidante, debido a que reacciona con la glutationa y podría tener un efecto sobre la superóxido dismutasa (SOD) y la glutationa peroxidasa.
Los estudio sugieren que la cúrcuma puede inhibir la peroxidación lipídica y disminuir los niveles plasmásticos de colesterol, fosfolípidos y triglicéridos. Este efecto podría se potencialmente útil para personas con colesterol elevado y con rieso de enfermedad cardíaca. Un estudio, también ha demostrado que la curcumina inhibe la agregación plaquetaria, mejorando la circulación y la salud cardiaca.
Algunos estudios también muestran beneficios para la salud del hígado, disminuyendo el daño hepático causado por toxinas externas. Un estudio en la India observó que la cúrcuma revertía cambios hepáticos como alteraciones grasas y necrosis causados por aflatoxinas.lunes, 20 de diciembre de 2010
ALIMENTACION Y SISTEMA INMUNOLOGICO

Estrés prolongado, dietas inadecuadas, cambios bruscos de temperatura o el descanso insuficiente provocan que nuestro cuerpo se resienta y desciendan nuestras defensas. Hay signos, como pupas en los labios, cansancio mayor del habitual, heridas que tardan en cicatrizar, dolores musculares sin haber practicado ejercicio o fragilidad del cabello, que delatan que las defensas de nuestro organismo están bajas. Si bien lo ideal sería evitar, en la medida de lo posible, hábitos y situaciones que puedan debilitar nuestro organismo, una alimentación adecuada también puede ayudarnos a superar épocas duras, pues permite reforzar el sistema inmunológico, que nos protege de bacterias, virus y otros organismos patógenos.
Una dieta equilibrada refuerza el sistema inmunológico
Aparentemente la ingesta energética tiene una manifiesta influencia en la actividad inmunológica, tanto por exceso como por defecto de calorías. El aporte excesivo de energía puede afectar a la capacidad del sistema inmunológico de combatir infecciones, por lo que la obesidad está ligada a una mayor incidencia de enfermedades infecciosas. Además, las personas obesas son más propensas a desarrollar enfermedades cardiovasculares que, a su vez, están relacionadas con alteraciones de la función inmunológica. Pero también las personas desnutridas presentan un mayor riesgo de contraer infecciones, al igual que quienes siguen regímenes de adelgazamiento de menos de 1.200 calorías al día u otros de mayor número de calorías pero desequilibrados, ya que esas dietas pueden hacer disminuir la función inmunológica.
La reducción de las grasas en la dieta no sólo deviene fundamental para controlar el peso, sino también para el óptimo funcionamiento del sistema inmunológico. Parece ser que las dietas ricas en grasa reducen la respuesta inmunológica, aumentando así el riesgo de infecciones. Por lo tanto, si se reduce el contenido de grasa en la dieta, la actividad inmunológica aumenta. No obstante, no es sólo una cuestión de cantidad, la procedencia o calidad de las grasas que introducimos en nuestra alimentación cotidiana también es importante. Conviene incluir en nuestra dieta pescado azul, frutos secos, aceite de oliva y girasol o soja o aceite de linaza para asegurar un aporte equilibrado de diferentes grasas esenciales para la salud.
Consumir regularmente productos lácteos fermentados -como yogur o kefir- contribuye, asimismo, a aumentar las defensas inmunológicas. De hecho, hay estudios que demuestran que quienes toman regularmente leches fermentadas presentan, además de una mayor resistencia a los microorganismos que provocan las intoxicaciones alimentarias, un mejor estado del sistema inmunológico.
Finalmente, el mantenimiento en condiciones del sistema inmunológico requiere un consumo constante de todas las vitaminas y minerales necesarios. Para ello, hay que asegurarse de seguir una dieta equilibrada que incluya variedad de alimentos en las cantidades adecuadas.
Nutrientes directamente relacionados con el sistema inmunológico |
· Vitamina C: aumenta la producción de interferón (sustancia celular que impide a una amplia gama de virus provocar infecciones), por lo que la inmunidad se puede potenciar. Además, esta vitamina es necesaria para formar colágeno, un componente esencial de las membranas de las células, por lo que la vitamina C contribuye al mantenimiento de las barreras naturales contra las infecciones. · Vitamina E: diversos estudios han demostrado que aumenta la respuesta inmunológica (se administró 200 mg/día de esta vitamina a personas que no seguían una alimentación sana y con defensas bajas, y su respuesta inmunológica mejoró notablemente). · Vitamina A: representa un papel esencial en las infecciones y en el mantenimiento de la integridad de la superficie de las mucosas (barreras naturales contra las infecciones). · Otras vitaminas: se han descrito alteraciones del sistema inmunológico asociadas al déficit de vitaminas del grupo B. La carencia de ácido fólico o vitamina B9 suprime la respuesta de algunos linfocitos, lo que a su vez se acompaña de una disminución de anticuerpos (sustancias que luchan contra los gérmenes y tóxicos). También se sabe que las deficiencias de tiamina o B1, riboflavina o B2, ácido pantoténico o B5, biotina o B8 y cianobalamina o B12, pueden disminuir la producción de anticuerpos. · Flavonoides: no se consideran nutrientes, son sustancias propias de plantas (colorantes) de acción antioxidante. Están presentes en numerosos vegetales, algunos de los cuales potencian la acción de la vitamina C. · Hierro: el déficit de hierro es relativamente frecuente y afecta principalmente a jóvenes y embarazadas; disminuye la proliferación (multiplicación y crecimiento) celular y la respuesta inmunológica. · Cinc: la carencia de cinc es relativamente frecuente en niños, mujeres embarazadas, madres lactantes, ancianos y personas vegetarianas o que realizan dietas bajas en calorías. El consumo habitual de tabaco también se puede considerar factor de riesgo de déficit. Su carencia influye en el sistema inmunológico y afecta fundamentalmente a órganos linfoides (que producen linfocitos) y a la respuesta inmunológica. · Selenio: el déficit de selenio afecta a la inmunidad, estando disminuida, entre otros, la actividad bactericida, la respuesta de los anticuerpos frente a ciertos tóxicos y el desarrollo de linfocitos. |
Recomendaciones para potenciar nuestras defensas |
· Seguir una dieta variada, basada en alimentos frescos y ricos en vitaminas y minerales. · Recurrir a los baños de temperatura alterna (fría, caliente) que estimulan la circulación sanguínea y linfática y fortalecen el organismo. · Emplear, si es necesario, plantas medicinales que ayudan a reforzar la inmunidad (equinácea, tomillo, escaramujo, ajo, hojas de grosello negro, espino amarillo, etc.). · Dormir el suficiente número de horas para favorecer el correcto funcionamiento de nuestro sistema de defensas. · Realizar de forma regular actividad física de intensidad moderada (caminar a paso ligero, nadar, bicicleta, etc.). · Aprender a llevar un ritmo de vida más relajado y a evitar el estrés, uno de los principales enemigos de nuestro sistema inmune. · Cuando la dieta no es equilibrada, cabe la posibilidad de recurrir a complementos dietéticos, siempre bajo el consejo de un profesional, teniendo en cuenta que al mismo tiempo se deben mejorar progresivamente los hábitos alimentarios.
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sábado, 18 de diciembre de 2010
miércoles, 15 de diciembre de 2010
UVAS PASAS

Dentro de las propias calorías de los frutos secos, las uvas pasas vienen a ser algunos de los frutos secos que menor número de calorías poseen, a pesar de que cuentan con una mayor proporción de hidratos de carbono.
Son popularmente conocidas con el nombre de uvas pasas, aunque usualmente tienden a ser más nombradas y conocidas como pasas, las cuales podemos encontrar en muchos supermercados y tiendas de nutrición.
Tal y como su nombre indica, vienen a ser “uvas pasadas”, al haber sido sometidas a procesos de secado y deshidratación, dado que se dejan secar hasta que –finalmente- se queda en un fruto dulce y con un color oscuro muy característico.
Aunque es cierto que se trate de un fruto seco en sí mismo, no se debe olvidar que también podría entrar dentro del apelativo propio de fruta, ya que conserva incluso la mayoría de los beneficios de las uvas.
Propiedades y beneficios de las uvas pasas
Las uvas pasas destacan desde un primer momento por su alto contenido en fibra, necesaria –como sabemos- para mantener y disfrutar de un buen tránsito intestinal, mientras que igualmente nos ayuda a depurar el organismo y a eliminar toxinas que nuestro cuerpo no necesita.
También son una buena fuente de antioxidantes, gracias a su alto contenido en bioflavonoides, y que protegen las células y ayudan a prolongar su juventud por un mayor tiempo.
Destaca igualmente su alto contenido en potasio, un mineral imprescindible para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, a la par que es un excelente depurativo al ayudarnos a eliminar líquidos del cuerpo.
Como te exponíamos al comienzo, las uvas pasas destacan por su alto contenido en hidratos de carbono. Esto significa que son una gran fuente de energía, siendo ideal para deportistas y personas que mantienen una alta actividad (como estudiantes, por ejemplo).
Propiedades del Membrillo, una fruta muy digestiva

Es un arbusto originario de Asia, el fruto es amarillo y con un terciopelo marrón por fuera y por dentro su carne es blanca, harinosa y muy ácida de sabor. Se suele comer cocido o asado, también se puede comer crudo.
Posee abundantes taninos (confieren las propiedades para la diarrea), pectinas, proteínas, mucílagos (suavizan) y aceites esenciales.
Tiene un gran efecto para cortar las diarreas al ser muy astringente, también suaviza el aparato digestivo y esta indicado para estimular al hígado, cortar los vómitos y abrir el
Si usamos el fruto crudo aplicado sobre la cara se quitarán las arrugas.
Las hojas del arbusto hervidas quitan la tos y bajan la fiebre.
Las semillas ayudan en los sabañones, hemorroides, quemaduras y grietas de la piel.