El aceite de
semillas de ciertas plantas es muy rico en omega 3 y podría usarse como
fuente de este tipo de grasas, junto con los pescados azules
- Imagen: José Antonio Gil Martínez -Los beneficios para la salud de los ácidos grasos poliinsaturados (PUFA)
omega 3
son indiscutibles. La preocupación del colectivo sanitario se centra en
suplir el aporte de este tipo de ácidos grasos en personas que, por la
alimentación que siguen, no ingieren suficientes alimentos que los
contengan, como los
pescados azules.
En otros casos, la complementación a la dieta con un aporte extra es un
apoyo innegable en trastornos que cursan con inflamación. Según una
reciente investigación, ciertas plantas se perfilan como fuente
reseñable de ácidos poliinsaturados omega 3 y el aceite extraído de sus
semillas podría usarse como complemento de la dieta, si no se consume
suficiente pescado azul.
Omega 3 de origen vegetal
Una investigación reciente realizada por científicos del Instituto de
Nutrición de la Universidad Friedrich Schiller, de Alemania, ha
identificado ciertas plantas como fuente indiscutible de ácidos
poliinsaturados omega 3: alfa-linolénico (ALA) y ácido estearidónico
(SDA), así como omega 6 (gamma-linolénico, GLA). Los autores estudiaron
semillas de 30 especies de plantas, sobre todo de los géneros
Boraginaceae (borrajas) y
Primulaceae
(prímula). El uso del aceite de semillas de estas plantas se revela
interesante como fuente adicional de este tipo de grasas esenciales, los
omega 3, hasta ahora reconocidas casi de manera exclusiva en los
pescados azules.
Plantas de los géneros Boraginaceae y Primulaceae son ricas en ácidos
poliinsaturados omega 3, reconocidos casi de forma exclusiva en pescados
azules
Los autores descubrieron que la distribución de ácidos grasos es muy
diferente entre los distintos géneros, e incluso, en la misma familia.
La borraja es la especie más conocida de las
Boraginaceae y su
aceite se usa mucho como complemento dietético, si bien especies del género
Echium,
unas 60 especies más conocidas como "viboreras" por la forma parecida
de su pistilo a la lengua de una víbora, se han descubierto como las de
mayor cantidad de ácidos grasos omega 3 (47,1%), con predominio del ALA
(36,6%) y cantidad abundante de SDA (15%).
Este último, el ácido estearidónico (SDA), es precursor para la síntesis
endógena en mayor medida de EPA (ecosapentaenoico, con propiedades
antiinflamatorias) en los seres humanos. Otras especies de
Boraginaceae ricas en ácidos grasos poliinsaturados, en este caso más cantidad de omega 6, fueron la conocida como lengua de gato (
Omphalodes linifolia), la
Cerinthe minor y la lengua de pedrisca o mijo del sol de la flor azul (
Buglossoides purpureocaerulea), con su llamativa flor azul.
Quiénes se podrían beneficiar del aporte extra de omega 3
Los ácidos grasos omega 3 y omega 6 son esenciales para el crecimiento y
el desarrollo humano, ya que están presentes en las membranas
celulares. El aporte de DHA (omega 3) durante el embarazo, la lactancia y
la primera infancia se revela clave tanto para el correcto desarrollo
de la visión como del tejido neuronal cerebral del niño. El DHA es un
ácido graso que desempeña un rol estructural y funcional en el cerebro y
en la retina. Además, en nutrición terapéutica destaca su papel en la
prevención y tratamiento de varias enfermedades inflamatorias, como la
artritis reumatoide, la enfermedad cardíaca y otros trastornos inflamatorios de distinta índole, como la dermatitis o la endometriosis.
Las dietas modernas occidentales son bajas en omega 3 y muy concentradas
en omega 6, como consecuencia del alto consumo de carne y de aceites de
girasol y maíz. Si este desequilibrio se mantiene, se altera el
equilibrio entre las moléculas precursoras de eicosanoides
proinflamatorios y antiinflamatorios.
La principal fuente dietética de la EPA y DHA, ambos omega 3 con efecto
antiinflamatorio, son los peces marinos. En el reino vegetal, un tipo de
omega 3, el ácido estearidónico (SDA), es precursor para la síntesis
endógena en mayor medida de EPA en los seres humanos. Este componente se
ha detectado abundante en el aceite de semillas de las especies Echium
(Boraginacae). Un mayor estudio sobre la composición de estas plantas
puede revelarse interesante para la nutrición preventiva y terapéutica.
OMEGA 3 VERSUS OMEGA 6
Las semillas de las plantas analizadas contienen cantidades
considerables de omega 3 y omega 6, por lo que podrían ser interesantes
como complemento nutricional, debido a la función biológica de estos
ácidos grasos como precursores en la síntesis de eicosanoides. Pero el
debate en la comunidad científica se centra en concretar el consumo
proporcionado de ácidos grasos omega 6 para lograr beneficio de su
actividad antiinflamatoria,
y no proinflamatoria. Se conoce que, en el grupo de los omega 6, el
ácido linoleico y el ácido araquidónico son el sustrato para la
producción de eicosanoides, moléculas inflamatorias, vasoconstrictoras o
proagregantes plaquetares, como la prostaglandina E2, el tromboxano A2 y
el leucotrieno B4, que incrementan el riesgo de enfermedad
cardiovascular.
También se conoce que los ácidos grasos omega 6 elevan otros
eicosanoides antiinflamatorios y antiagregantes (prostaciclina, lipoxina
A4,11 y ácidos epoxyeicosatrienoicos), por lo que, tal y como afirma la
Asociación Americana del Corazón, no es correcto considerar a los omega
6 solo como agentes proinflamatorios.